
16 de junio, 2026.
Cuando existen conflictos entre herederos durante una sucesión, la legislación colombiana permite acudir a la vía judicial para definir la distribución de los bienes del fallecido. El primer paso consiste en acreditar la calidad de heredero mediante documentos como el registro civil de nacimiento o pruebas del vínculo familiar, requisito indispensable para reclamar derechos sucesorales dentro del término legal correspondiente.
Si no hay acuerdo entre las partes, el interesado puede presentar una demanda de sucesión ante el juez competente, aportando pruebas sobre los bienes, herederos y pretensiones. Posteriormente, el despacho judicial determinará la forma en que se repartirá la herencia y el porcentaje que corresponde a cada heredero conforme a la ley. Mientras persistan desacuerdos, los bienes del causante permanecen sin distribución definitiva.
El trámite genera costos relacionados con gastos notariales, registros y honorarios de abogado, cuya intervención es obligatoria cuando el valor de la herencia supera los 15 salarios mínimos mensuales. Dependiendo de la cuantía, el proceso será conocido por jueces de familia o jueces civiles municipales. Entre los documentos exigidos se encuentran el registro de defunción, registros civiles de los herederos, inventario de bienes y deudas y, en caso de existir, el testamento correspondiente.
Directora Ejecutiva.
