
23 de julio, 2026.
La Corte Suprema de Justicia confirmó la condena impuesta a un hombre que abusó sexualmente de su hijastra durante varios años, al considerar plenamente acreditada la existencia de un escenario sistemático de violencia sexual desarrollado al interior del hogar. La Sala Penal destacó que el agresor incumplió gravemente su deber de protección y cuidado, aprovechándose de la posición de confianza y autoridad que ejercía sobre la menor.
La providencia también llamó la atención sobre el papel de la familia en la protección de los niños, niñas y adolescentes. En el caso concreto, se evidenció que la madre, pese a conocer los abusos, no adoptó medidas efectivas para impedir su continuidad y, por el contrario, ejerció presiones emocionales que contribuyeron al silencio de la víctima. Para la Corte, la familia debe constituirse en un entorno de apoyo, solidaridad y protección, y no en un espacio que favorezca la perpetuación de la violencia.
Finalmente, el alto tribunal destacó la valentía de la víctima al denunciar los hechos pese al desamparo familiar, permitiendo la actuación de la justicia y la garantía de sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación. La decisión reafirma la obligación de proteger de manera reforzada a los menores de edad frente a cualquier forma de violencia sexual y de promover entornos familiares seguros para su desarrollo integral.
Corte Suprema de Justicia Sala Penal, Sentencia, SP-22872025 (69928), 26/11/2025.
Directora Ejecutiva.
